Leonard Peltier es un activista del movimiento indio norteamericano que este mes de febrero, cumplirá 36 años de prisión, siendo el preso político que lleva más tiempo encarcelado en los USA, bajo la acusación de dar muerte a dos agentes del FBI, y que el propio gobierno de los EE.UU. ha reconocido que no sabe quién fue el autor de dichas muertes.Mumia Abu-Jamal, es un periodista afroamericano que perteneció a los Panteras Negras, fue inicialmente condenado a muerte bajo la acusación del asesinato a un policía, que no cometió. Le ha sido conmutada la condena capital por una cadena perpetua, después de llevar más de 30 años de prisión y varios intentos de ejecución.
Lxs 9 MOVE, son un grupo de afroamericanos pertenecientes a la comunidad MOVE de Philadelphia (Merle, Janine, Chuck, Phil, Debbie, Eddie, Delbert, Janet y Mike África), y que fueron acusados de la muerte de un policía, cuando más de 500 agentes intentaban asaltar la casa de su comunidad. Actualmente quedan 8 MOVE en prisión, tres mujeres y cinco hombres, pues Merle África, una de ellas, apareció muerte en extrañas circunstancias en 1998.
Álex, Rodri, Juan, Patri y Alfredo, fueron detenidos en el 2006 bajo la acusación de agredir a un policía de la guardia urbana de Barcelona y dejarlo en estado de coma. Los hechos se produjeron en la calle Sant Pere més Baix, en un edificio municipal que se había vuelto a ocupar para realizar una fiesta, y al que la guardia urbana acudió para evitar que entrara más gente. En ese contexto, se produjeron incidentes al prohibir la policía el acceso al edificio y cortar el paso por la calle. Álex, Rodri y Juan, fueron detenidos al encontrarse con el cordón policial. Patri y Alfredo ni tan siquiera estaban en el lugar, pero los detuvieron por su "estética" en el Hospital del Mar, al que habían ido a curarse las lesiones de una caída en bicicleta. A todxs ellxs se les reconoció como lxs detenidxs del 4F.
Hay muchas coincidencias entre todas estas detenciones. Las políticas penales se globalizan y utilizan las mismas estrategias de guerra que el gobierno de los EE.UU. mantuvo a finales de los años 60, para acabar con el enemigo público número uno del modelo de vida norteamericano: el enemigo interno. Para ello la policía debe adueñarse de la calle, de las comisarías y de los juzgados; siendo su testimonio el único que tiene valor.
Leonard Peltier fue detenido por su compromiso político con los derechos de las comunidades indígenas de los USA. Fue objeto de un montaje policial en el que se falsificaron testimonios y pruebas, para que él pareciera el asesino de los dos agentes del FBI. Peltier fue encarcelado por su lucha política, pero también por ser indígena en un contexto social de supremacia racial blanca.
Mumia Abu-Jamal, al igual que Peltier, fue acusado por su lucha política, su antigua pertenencia a los Panteras Negras y por su compromiso como periodista, llegando a ser conocido como "la voz de los sin voz". Pero además, también por ser negro.
Lxs 9 Move, también fueron encarcelados por sus ideas, su compromiso revolucionario, y por ser afroamericanos que se consideran hijxs del África Negra. En el caso de lxs 9 MOVE, el policía murió a causa del fuego cruzado entre los propios policías que asaltaban la vivienda, pues lxs MOVE, aunque tenían armas, ni tan siquiera estaban cargadas. El gobierno estadounidense, para eliminar todas las pruebas, se tomó la molestia de limpiar toda la zona en la que se produjo el asalto.
Casualidades como esa repentina obsesión por la limpieza, hicieron desaparecer los posibles restos de la maceta, que en el primer comunicado del alcalde Joan Clos, se dijo que había sido el objeto causante de la lesión del policía, y que había sido lanzada desde el interior del edificio. Ni Álex, ni Juan, ni Rodrigo, ni mucho menos Patricia y Alfredo, estuvieron dentro.
Fatalidades como la muerte de Merle África en extrañas circunstancias y la muerte de Patricia en circunstancias nada extrañas y de todas bien conocidas y más allá de los impulsos vitales y las propias decisiones que podamos tomar las personas libremente. Que justo, ni fue el caso de Merle, ni tampoco el de Patricia y a las cuales, incluso sin conocerlas personalmente pero sabiendo las circunstancias ciertas de sus muertes, las llevaremos siempre en esa parte de nuestro recuerdo que se aloja en el corazón.
Coincidencias como el hecho de que los presumibles delitos que hayan sido cometidos contra policías, supongan una condena mucho mayor, que suele pasar por las torturas y las agresiones como las que estuvieron a punto de costarle la vida a Mumia Abu-Jamal, cuando era llevado al hospital tras la muerte del policía, o como la brutal paliza que le propinaron a Delbert África cuando estaba rodeado, indefenso y con los brazos en cruz. Agresiones y torturas como las que denunciaron lxs compañerxs del 4F, y fueron archivadas. Es excepcional la situación en la que este tipo de denuncias llegan a alguna parte.
Historias paralelas salvando las distancias, los países, los momentos y las diferencias entre quienes son objeto de ellas. En todas hubo situaciones racistas, abuso e indefensión ante la ley y la justicia que sólo está para proteger a los de siempre, lleven uniforme, toga o trajes de alta costura; sean policías, jueces, empresarios o políticos...
Casos que contrastan cuando la víctima es un policía o cuando el policía es el ejecutor. Como le sucedió a Pedro Álvarez, asesinado hace 19 años por un policía que fue identificado por la principal testigo de los hechos, y al cual ni tan siquiera se detuvo, ni fue juzgado. Una justicia muy diferente la que se dicta contra unos y contra otras. Una justicia que elude la Justicia contra los suyos y proclama la venganza contra las otras.
Por eso no son nada extrañas situaciones como las del criminal recientemente fallecido, Manuel Fraga, al que todo el arco parlamentario recordó y lloró...
Cada cual llora y lucha por sus muertos y por sus vivos, y los nuestros no son los suyos...
Por eso hoy estamos aquí, no para llorar, sino para exigir la libertad de nuestrxs compañerxs del 4F.
Para exigir la libertad de Leonard Peltier.
Para exigir la libertad de Mumia Abu-Jamal.
Para exigir la libertad de lxs MOVE.
Para reclamar la libertad de todos los presos y presas políticos y las que luchan.
Y porque no olvidamos a Maria Elvia, encerrada en el departamento psiquiátrico de la prisión de Brians II y a la que queremos ver en la calle.
Y porque exigimos el fin de las torturas, el cierre de los CIES y la demolición de todas las prisiones en ese mundo que a golpes, a gritos, con desgarro, rabia e ilusiones, brota irremediablemente de nuestros corazones.
DESMONTEMOS EL 4F
DESMONTEMOS LA CRUEL FARSA DE ESTE MUNDO
Octavilla repartida en Barcelona el 4 de febrero en Plaza Cataluña por colectivos anarquistas



































