La capacidad de pensar, de razonar, de desarrollarnos y de dialogar para poder crear una sociedad libre, debe ser uno de nuestros pilares básicos de funcionamiento. En una sociedad esclavista, todo ello debe ser negado, ninguneado, rechazado como válido. Para ello el Estado tiene que ponerse en una actitud paternalista, protectora, dominante y autoritaria.





































